El llanto de un bebé puede estar provocado por infinitas causas, pero cuando los episodios se repiten de manera continuada terminan desencadenando situaciones de irritabilidad y malestar en los peques y en los propios padres por no saber gestionarlas debidamente. 

 

¿QUÉ ES EL CÓLICO DEL LACTANTE Y CUÁLES SON SUS SÍNTOMAS? 

El cólico del lactante es un trastorno típico que aparece en los primeros meses de vida que se caracteriza por un llanto intenso y prolongado sin que se asocie a diarrea, vómitos o fiebre durante estos episodios. Aparece en las primeras semanas de vida y puede llegar a durar hasta 3 horas diarias, pero normalmente desaparece antes del sexto mes de vida. 

¿CUÁLES SON LAS CAUSAS?

La causa exacta se desconoce, pero se han postulado las siguientes posibles razones para que el bebé se sienta así:

  • Causas gastrointestinales: como problemas con la flora intestinal, estreñimiento y aumento de los gases por el mal procesamiento de los alimentos.
  • Causas psicosociales: mala técnica de alimentación, tanto a la hora de succionar del pecho como de utilizar el biberón, sobreestimulación del lactante…
  • Alergias o intolerancias a los alimentos: los niños alérgicos a la leche de vaca  pueden presentar cólicos molestos al tomar fórmulas hechas con leche de vaca

 

Menos de la mitad de los niños desarrollan cólicos del lactante y no suele ser un problema para el niño: es un problema mayor para los padres, que ven llorar al bebé sin parar y no saben cómo reaccionar. Es importante saber que, en la mayoría de los casos, los cólicos del lactante desaparecen solos.  

 

 ¿QUÉ MEDICAMENTOS PUEDEN UTILIZARSE PARA EL CÓLICO DEL LACTANTE?

Realmente, medicamentos como tales hay pocos, pero un remedio para evitar la hinchazón y el dolor producido por los gases es la simeticona, aunque siempre debe ser el pediatra el que lo recete. La simeticona es segura para niños y lactantes ya que no se absorbe, simplemente ayuda a eliminar el aire sin causar efectos adversos. Eso sí, ayudará sólo en el caso que los cólicos se deban a gases: si se deben a cualquier otra razón este medicamento no será efectivo.

 

¿QUÉ OTROS REMEDIOS HAY PARA EL CÓLICO DEL LACTANTE?

Existen en la farmacia preparados a base de manzanilla, hinojo y/o melisa para aliviar la digestión del bebé, de forma que el cólico no aparezca o sea más ligero. Estas tres plantas evitan gases y quitan dolores cólicos y pueden utilizarse en bebés…

Por vía oral también existen preparados de probióticos, con o sin añadidos de origen vegetal. La cepa que ha demostrado funcionar se llama Lactobacillus reuterii y funciona bien en casos de cólicos del lactante relacionados con afectaciones de la digestión del bebé debido a una flora intestinal inmadura.

Los masajes realizados en el vientre del bebé no solamente ayudan a que los gases se muevan por su barriga, sino que además son relajantes para el propio bebé. No deben realizarse durante el ataque de llanto, sino después de un baño o de un cambio de pañal…

 

Y para los niños que toman biberón y tienen cólicos…

 La preparación del biberón puede influir en los cólicos, ya que si agitas mucho la leche puede formarse espuma. Y la espuma es aire atrapado en la leche, aire que al entrar en el sistema digestivo del bebé causará gases. Aunque la tetina sea anticólico, si el aire ya está en la leche desde el momento de la preparación, el bebé se lo tragará, ya que los sistemas anticólicos de los biberones evitan que entre aire al succionar, pero no quitan el aire que ya está disuelto. 

 

Si el niño llora mucho y sospechas que sufre de cólico del lactante puedes probar alguna de estas soluciones, pero si no son efectivas consulta al pediatra. Lo fundamental es que no pierdas la calma durante los episodios de llanto, ya que el bebé nota si sus padres están ansiosos y afectados, y le será más difícil calmarse aún. Recuerda que los cólicos del lactante pasarán, ya que se resuelven cuando el sistema digestivo del bebé madura y no afectan el desarrollo posterior del niño. Mientras tanto muchos mimos, muchos masajitos… ¡y mucha paciencia!