USO CORRECTO

El uso generalizado de antibióticos ha puesto de manifiesto que, entre otros factores, un uso no adecuado conlleva a menudo una carencia de efectividad importante, así como un aumento de las resistencias.

Se tiene que tener en cuenta, que los antibióticos solo son activos para infecciones producidas por bacterias, no para otras como gripes o resfriados porque estas últimas son infecciones víricas y los antibióticos son totalmente inactivos.

CON PRESCRIPCIÓN MÉDICA

El uso de un antibiótico para una dolencia infecciosa, como las respiratorias en época invernal, necesita receta médica. Siempre tiene que ser el médico quien decida la necesidad o no de medicarse con antibiótico. Automedicarse no es buena idea.

También tenemos que tener en cuenta que, una vez nos prescribe el médico un antibiótico, es muy importante, tomárselo tal como dice la prescripción, tanto en tomas diarias como en días de tratamiento.

RECORDEMOS

Tenemos que hacer un uso responsable de los antibióticos.

No nos tenemos que automedicar, aunque nos parezca que reconocemos nuestra dolencia. Los antibióticos los tiene que prescribir un médico.

Antes de empezar el tratamiento nos tenemos que asegurar de cuántos días, qué dosis y cuántas veces al día lo tenemos que tomar.

Para cualquier duda, hay que consultar al médico o al farmacéutico.