El tratamiento despigmentante nos ayudará a aclarar la piel y las manchas indeseadas provocadas por el sol, la edad,las hormonas….
Este tratamiento es mejor realizarlo en otoño e invierno, aún así debemos aplicarnos un protector solar de pantalla total para evitar el efecto contrario.
El momento más adecuado para utilizar una crema despigmentante es por la noche para evitar que los rayos solares toquen la piel. En el caso que nos la apliquemos durante el día, es muy importante utilizar protector solar para evitar quemaduras y agravar el problema. Por último, hemos de tener en cuenta que nuestra piel esté bien limpia. De este modo los activos penetrarán sin interferir con otros productos que puedan modificar su fórmula y restarle resultados.
Los productos despigmentantes contienen diferentes compuestos para eliminar las manchas en la piel, como por ejemplo la hidroquinona, el ácido Kójico , el ácido ferúlico y el ácido cítrico entre otros

Existen distintos tipos de manchas. Los más habituales son:

  • Los MELASMAS son manchas situadas en el rostro. Acostumbran a aparecer en personas de piel morena y mate en las mejillas, labio superior, frente o mentón. Pueden hacer acto de presencia durante el embarazo o la toma de anticonceptivos orales.
  • Los LENTIGOS tienen forma ovalada y una coloración beige, la cual va oscureciéndose con el paso de los años. Este tipo de mancha aparece en los lugares en que la exposición al sol es mayor: rostro, brazos, manos, hombros…entre otros. Sus primeras apariciones suceden sobre los 50 años debido a la acumulación de rayos UVA.

Recuerda: hay muchos tipos de manchas y no todas se abordan igual.
Es importante recordar la importancia que tiene cuidar nuestra piel a través de nuestros hábitos diarios: seguir buenos hábitos alimenticios, practicar ejercicio físico con regularidad, y, por supuesto, invertir tiempo y todo lo que sea necesario en un buen descanso.
Y por último, un consejo:
El mejor tratamiento es la prevención. Hay que recordar protegerse siempre y de la manera adecuada.
Utilizar protectores solares adecuados a las características físicas y con filtros frente a los rayos UVA Y UVB. Debemos tener en cuenta que hay protectores solares en cremas, emulsiones, aerosol… y cada uno tiene su indicación según el tipo de piel y zona corporal.